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Sobre crecimiento intestinal del hongo Cándida Albicans en la Enfermedad Celiaca

por Cleo Libonati, RN, BSN. *
Sept. 10th, 2009.

Candida albicans -foto de MicrobioBlogia- La frecuencia del sobrecrecimiento intestinal de la cándida albicans es mayor en personas con enfermedad celíaca. De hecho, la infección por este organismo común llamado también comúnmente como Cándida, parece ser un desencadenante en el comienzo de la enfermedad celíaca (1).

La cándida es una levadura, un tipo incipiente de hongo, capaz de fermentar carbohidratos. Albicans identifica a esta levadura en particular de muchas otras. La Cándida albicans generalmente mantiene una pequeña presencia en nuestro tracto intestinal, a menos que las condiciones cambien para favorecer su crecimiento. Puede desarrollarse e invadir si el revestimiento intestinal se encuentra inflamado o dañado, la composición de la flora normal llega a alterarse, las defensas inmunes llegan a disminuir o la desnutrición reduce nuestra salud.

La infección por Cándida albicans está caracterizada por la presencia de manchas blancas superficiales e irregulares con una base roja. La invasión a través del torrente sanguíneo es posible y puede ser mortal.

La Cándida albicans contiene secuencias de aminoácidos compartiendo una proteína llamada proteína de pared hifa 1 (HWP1) que son idénticos, o similares, a la conocida y relacionada con la enfermedad celíaca alpha gliadina y gamma-gliadina, epítopes de las células T.

Los epítopes de las células T de gliadina son moléculas del gluten de trigo que activan la formación de anticuerpos en la enfermedad celíaca. La secuencia de los aminoácidos en la Cándida albicans es un sustrato de transglutaminasa como la gliadina, y es usada por la Cándida albicans para adherirse al revestimiento intestinal. Además, los componentes de la transaminasa tisular y el endomisio pueden llegar a convertirse covalentemente ligados a la levadura. Posteriormente, la Cándida albicans podría funcionar para estimular la formación de anticuerpos contra HWP1 y gluten y formar anticuerpos autoreactivos contra la transglutaminasa tisular y endomisio.

¿Qué hace que la Cándida albicans comience a proliferar?

La inflamación del revestimiento intestinal, alteración de la flora normal, baja resistencia a la infección y desnutrición son factores que contribuyen a establecer condiciones favorables para la infección por cándida.

La inflamación local, que daña la superficie protectora de las células, proporciona una oportunidad para la enfermedad provocando que los organismos se adhieran al revestimiento. Piense en una herida infectada. La interrupción de la flora normal, llamada disbiosis, reduciendo las colonias y población de bacterias benéficas, permite un espacio para que crezcan las colonias de levadura.

Normalmente, las colonias de bacterias benéficas cubren la superficie intestinal, excluyendo organismos productores de enfermedad como las levaduras. De esta manera, aunque la levadura está presente, se mantiene a un mínimo. Los estudios muestran, sin embargo, que la disbiosis existe en los celíacos independientemente de la dieta libre de gluten de manera que los celíacos están con un riesgo mayor para la pérdida y/o alteración del balande de la flora. Tratamientos médicos como los antibióticos que matan la flora como efecto secundario pueden tener un efecto más pronunciado en la flora de los celíacos que en no celíacos.

Una baja resistencia a la infección, por eliminación de las defensas naturales, permite a las levaduras afianzarse y multiplicarse más libremente. El ácido del estómago es la primera línea de defensa contra la ingestión de organismos como la levadura. Un bajo contenido de ácido es común en la enfermedad celíaca y no puede matar correctamente la levadura para prevenir que pase al intestino. Una falta de nutrientes adecuados disminuye o incapacita la resistencia del revestimiento a la infección. Una baja función del bazo, también común en la enfermedad celíaca, puede ocasionar una inadecuada producción de anticuerpos y leucocitos para combatir la infección.

La desnutrición, por privar de nutrientes a nuestras células, alienta la infección. Las proteínas se necesitan para la regeneración y reparación de tejidos y para producir enzimas necesarias para digerir y metabolizar apropiadamente los alimentos. El hierro, zinc, cobre, vitamina C y riboflavina son necesarios para una adecuada formación de las células de la sangre y la actividad necesaria para combatir la infección. La vitamina D, selenio y ácidos grasos omega-3 también juegan un papel en la inmunidad, mientras que la vitamina A y la niacina son necesarias para la integridad del revestimiento intestinal por sí mismo.

La invasión del torrente sanguíneo por la Cándida albicans a través del revestimiento intestinal se ve favorecida por el trastorno de la permeabilidad intestinal o intestino permeable, una parte de la enfermedad celíaca.

¿Cuáles son los síntomas del crecimiento excesivo de la Cándida?

No es fácil identificar la sobrepoblación de la Cándida albicans en el intestino. La proliferación de la cándida al parecer causa antojos por el azúcar y almidón porque los carbohidratos son el alimento de las levaduras. La fermentación de los carbohidratos producida por las levaduras causa distensión abdominal por la rápida producción de gas por la levadura. Se producen diarrea o estreñimiento, dolor abdominal y posible intolerancia a los alimentos. Si la levadura invade el torrente circulatorio se manifiestan fatiga, ansiedad, irritabilidad, depresión, dificultad para concentrarse y letargo. lo cual puede llegar a ser extremo y potencialmente mortal.

¿Cuál es el tratamiento?

Medicamentos antimicóticos específicos tales como nistatina, diflucan y sporanox se prescriben por el médico para matar a la levadura. Junto con la medicación, una dieta estricta con probióticos y alimentos prebióticos es fundamental para restaurar la salud rápidamente.

La dieta libre de gluten debe excluir los carbohidratos (azúcares y almidones) tanto como sea posible mientras se toma el medicamento antimicótico. Azúcares incluyen jalea, jarabe de arce, azúcar, miel, melaza, fructuosa, soda, frutas y jugo de fruta. Los almidones incluyen harinas libre de gluten, pan, bagel, pizza, pasta, productos de panadería (galletas, pasteles, tartas, bollos, brownies), cereales, granolas, barras de energía y chips de cualquier tipo. Esto elimina el tipo de alimentos necesarios para que la levadura se desarrolle. Otras exclusiones son de setas y otros hongos, levaduras, vinagre, queso y productos lácteos.

Por lo tanto la dieta consistirá en carne, pescado, mariscos, aves de corral, huevos, nueces, grasas, semillas y verduras sin almidón como lechuga, escarola, espárragos, alcachofas, brócoli, coliflor, col de Bruselas, repollo, nabos, cebolla, ajo, tomate, apio, pimientos y pepino. Estos vegetales junto con canela, orégano, albahaca y menta ayudan en la lucha contra la levadura. El jugo de limón y lima también se pueden usar.

Los alimentos con probióticos o suplementos con microbios vivos son necesarios para restaurar la flora. Un estudio en ratones demostró que las bacterias probióticas pueden afectar la capacidad del ratón para formar anticuerpos contra la Cándida albicans y demostró la utilidad de diferentes bacterias probióticas para producir efectos benéficos en la salud de los ratones (2).Alimentos prebióticos como la alcachofa, espárragos, cebollas, raíz de Bardana y cebollín chino estimulan el crecimiento de las especies bacterianas benéficas.

El suplemento diario de vitaminas y minerales en dosis normales deben tomarse para proporcionar nutrientes para restaurar la salud. Cantidad extra de zinc y vitamina C durante la infección pueden mejorar la habilidad del cuerpo para luchar contra la levadura.

Para resumir, las personas con enfermedad celíaca siempre están en riesgo de desarrollar una infección por la Cándida albicans. La mejor defensa es mantener una dieta nutritiva estricta, libre de gluten y reforzada con probióticos y alimento prebiótico así como un suplemento diario de vitaminas y minerales.

* Cleo Libonati es presidente de CEO y co-fundador de Gluten Free Works, Inc.

www.glutenfreeworks.com

Referencias:

1.- Cleo Libonati. “Recognizing Celiac Disease”. GFW Publishing. 2007.

2.- Wagner RD, Dohnalek M, Hilty M, Vazquez-Torres A, Balish E, “Effects of probiotic bacteria on humoal immunity to Candida albicans

in immunodeficient mice”. Rev. Iberoam. Micol. 2000 Jun; 17(2)55-9

3.- Nieuwenhuizen WF, Pieters RHH, Knippels LMJ, Jansen MCJF, Koppelman SJ. “Is Candida albicans a trigger in the onset of coeliac

disease?”. The Lancet, Volume 361, Issue 9375, 21 June 2003, Pages 2152-2154. Copyright Cleo Libonati 2007.

(Agradezco al doctor Jaime Murillo, quien no hace llegar este artículo a Celiacos de México)

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