La enfermedad celíaca es un trastorno digestivo, que en un principio se consideraba como una enfermedad rara, que afectaba sólo a los niños; ahora se sabe que es más frecuente, que afecta a más de dos millones de mexicanos. Es una enfermedad genética y quienes tienen un familiar cercano con alergia al gluten se encuentran en mayor riesgo de padecerla. Para algunas personas, la enfermedad está latente hasta que se les activa por un evento como el embarazo, parto, cirugía o estrés extremo.
Mucho se ha hablado del Amaranto como una alternativa para la alimentación de quienes padecemos Enfermedad Celiaca y sí, es un ingrediente, un grano, un cereal, una hierba e incluso una planta ornamental, que tiene propiedades, por encima de cereales como el arroz, el trigo, o el maíz y, lo mejor, ayuda en la preparación de alimentos sin gluten, que es la base de nuestro tratamiento.
Y ya que en México puros reclamos recibimos. Me voy a lo light.
Me acaban de pasar una receta de unos panquecitos (muffins, mantecadas, panqueques, o no sé con qué otro nombre los conocen, pero son panecitos de dulce) que yo adapté para hacerlos sin gluten y que les comparto por si los quieren hacer, para su deleite personal.
Un grupo de investigadores españoles ha puesto en marcha un proyecto con el que se pretenden desarrollar nuevas variedades de trigo para celíacos, variedades cuyo contenido en gluten sea muy reducido gracias a una previa selección genética de trigos duros y harineros, y una posterior anulación de los péptidos tóxicos como por ejemplo la gliadina, una de las principales fracciones proteicas implicadas en la celiaquía.
Investigadores de la UAM estudian las propiedades hipoglucemiantes, que reducen los niveles de glucosa en la sangre, del wereke y el chilacayote, a fin de identificar las sustancias que produzcan efectos terapéuticos en quienes sufren diabetes mellitus y desarrollar fitomedicamentos.
Un yogurt adicionado con un nuevo tipo de almidón, capaz de ayudar a combatir la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, fue desarrollado por el doctor Fernando Martínez Bustos, del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Querétaro, dependiente del Instituto Politécnico Nacional
Un par de estudiantes de Nueva York y un inocente proyecto científico han puesto de manifiesto el nivel de fraude que existe en la industria alimentaria en Estados Unidos al descubrir que muchos productos no contienen los componentes indicados en sus etiquetas.
En México, una nación con más de 100 millones de personas de todas edades; donde por lo menos el 1.5 por ciento somos celiacos; potencialmente propensos a desarrollar la Enfermedad Celiaca sin siquiera saberlo; donde para las autoridades somos menos que un cero a la izquierda; donde los responsables de velar por la salud de sus compatriotas se hacen “ojo de hormiga”; donde los productos libres de gluten escasean y los que encontramos en su mayoría son de procedencia extranjera; tenemos que padecer además a gente que sólo busca su enriquecimiento y lucro propios, sin importar la realmente la salud de a quienes dirigen sus productos.