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Mi hijo es celiaco, ¿ahora que hago?

Algunos padres de niños celíacos han preguntado qué hacer para atender lo mejor posible a sus hijos, aunque sé que el artículo siguiente tiene su origen en España, bien puede servirles para conducirse adecuadamente y sentirse un poco más tranquilos.

Un portal denominado somos padres. com nos ofrece estas reflexiones, espero les ayuden en algo.

Se te ha caído el alma a los pies, te lo han confirmado: tu hijo es celiaco y lo será toda la vida. Lo primero que piensas es si será una persona sana y lo segundo que ni él ni tú podréis llevar una vida normal. Bueno, pues hay buenas noticias, si cumple estrictamente el régimen adecuado, es decir, la ausencia total de gluten en su alimentación, será sano y su vida será tan normal como la de cualquier otro.
Ya, claro, te preguntarás, pero cómo se hace para llevar el famoso régimen, para ir a un restaurante, para que asista a las fiestas que le inviten, para adecuar la comida de casa a sus necesidades, para comer en el colegio, para dormir en un hotel…
Tranquilos, pararos a pensar. De primeras, esta enfermedad tiene una ventaja, no hace falta tratarla con medicamentos, la salud del niño celíaco no depende de horarios ni fármacos que interrumpan su actividad normal. El tratamiento sólo es un régimen. Muchos padres cuando se les confirma que su hijo padece celiaquía lo primero que sienten es alivio, algunos niños celiacos llegan al momento del diagnóstico en condiciones bastante preocupantes. Bajos de peso, con la tripita muy hinchada, con diarreas imparables, mala cara, mal genio, mala concentración, mal dormir, y de repente les dicen que la causa de todo es que su hijo no tolera una proteína y que con un régimen todo volverá a la normalidad. ¿Sólo con eso?. Sólo con eso.
El régimen del celiaco parece un escollo insalvable pero no lo es. Desde luego, mientras el niño es pequeño los padres tendrán más trabajo, pero es un trabajo de atención que cuando te acostumbres a él, formará parte de tu vida normal y no lo darás más importancia. Si todavía no lo has hecho, lo primero es llamar a la Asociación de Celíacos de España de tu provincia, ahí aprenderás qué debes dar a tu hijo, te tranquilizarán y te apoyarán todas las veces que lo necesites. Hasta que no lo hagas, limítate a dar al niño alimentos frescos naturalmente exentos de gluten: carne, pescado, huevos, arroz, maíz, patatas, leche, yogurt natural o de sabores (sin trozos), quesos curados, verduras, legumbres (sin chorizo ni embutidos), mantequilla, margarina, aceite, azúcar, miel, y jamón york EXTRA. Cuando hayas hablado con la Asociación de Celíacos ellos te dirán dónde comprar los “otros” alimentos especiales para celíacos: pasta, galletas, pan rayado, bollos, pan, tartas, harina, etc.
En cuanto a los desplazamientos con un niño celíaco sólo depende de organización, si vais invitados a una casa o a una fiesta, vosotros llegáis tan contentos con vuestras galletas, bocatas, chuches o lo que el niño vaya a comer. Si vais a pasar una semana a un hotel, pues con vuestra pasta especial, vuestro pan rayado, vuestra harina para rebozar, o lo que consideréis necesario para que el niño coma lo que todos los niños deben comer: comida de niños. Y si vais a un restaurante, pues nada, a hablar con el encargado, cocinero o con quien haga falta para saber si al pollo asado le han puesto harina o pastillas de caldo, si las patatas están fritas con aceite limpio o no, o para que no pongan “colines” encima del jamón serrano pata negra que a tu hijo le encanta. Hay que quitarse complejos, que vuestro hijo vea que es lo más normal del mundo, que él va a todas partes y que de mayor podrá viajar y comer donde le dé la gana.
El colegio es un tema aparte. Hoy en día se esta luchando para que en todos los comedores escolares haya un régimen con garantías para celíacos. Hasta entonces existen tres opciones, que tu hijo coma en casa, solución muchas veces poco aconsejable por el traslado, la diferencia respecto a sus compañeros y el exceso de protección. Que hables con la dirección del colegio y hagan comida para tu hijo, en muchas ocasiones tienen o han tenido niños celiacos y ya saben de lo que les hablas. Si son receptivos, probablemente te dejen llevar a la cocina pasta, pan y harina para que la comida del niño se asemeje a la de sus compañeros. Si no te parece que la manipulación en colegio ofrezca bastantes garantías, muchos padres optan por llevar la comida de casa en una tartera.
Por último, sólo deciros que es imprescindible que le contéis a vuestro hijo, por muy pequeño que sea, lo que ocurre. Él es el que tendrá que vivir toda su vida con este régimen y cuanta más información tenga y más pronto le llegue, mejor. Por cierto, soy madre de una niña celíaca y os aseguro que no es para tanto. Además, ¿sabéis lo que asegura la especialista en celiaquía que le hace la revisión anual?, que los niños celíacos son más listos que los que no lo son. A mi me lo ha dicho…

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